Este documento trata sobre qué ha pasado en esta tercera partida de la campaña, cómo han quedado las tramas y en qué punto estamos ahora mismo para poder empezar con el final de la crónica. Es una mirada breve e incompleta a los archivos de dirección. No nos hemos preocupado tanto por su literatura como que sea comprensible. Si hay algún error, por favor, hacédnoslo saber.
Además, os pedimos que no os toméis a mal los pequeños memes con los que sazonamos algunos nombres en los documentos internos. Son con todo el cariño.
Los dioses descendieron y aplicaron su juicio a los héroes. La justicia de Tyr, furiosa e implacable, decidió que eran culpables de los cargos que se les imponían, tales como: confraternizar con diablos, atentar contra los dioses, realizar actos malvados y crear a la Sombra Iluminada. En ese juicio la representante de los dioses fue Umberlee. Chauntea, presente también en el juicio, se mostró a favor de los héroes.
Los que robaron la mansión Dundragon consiguieron lo que quedaba de la espada Matadioses, partida en dos tras la batalla entre Cyric y Kelemvor. Dócil, en acuerdo con Fabio, intentó matar a Umberlee durante la exposición de las conclusiones del juicio. Inesperadamente se interpuso Chauntea, con consecuencias mortales para ella. Kairon llora a su diosa.
Tras la muerte de los héroes Atraxa reclamó sus almas, ejecutando un antiguo contrato firmado con Kelemvor.
Ya se ha arrojado algo de luz sobre cómo comenzó la Sombra Iluminada: antiguamente era Layla, una mujer de una aldea arrasada por las pruebas del proyecto Omega, cuyos únicos supervivientes fueron ella y su hijo (Ylyndar). Tras esto decidió devorarlo todo para estar en la cima de la cadena de opresión, asimilando, entre otras cosas, el propio dispositivo Omega, que a partir de ahora le permitirá también consumir a los dioses.
Durante la boda que pretendía unir las familias Dundragon y Vincenza, apareció el grupo de adeptos de la Sombra empleando el Vínculo robado a los Perros Salvajes, pero fueron rechazados por los héroes presentes en el evento. Poco después, durante el final del juicio, la Sombra devoró a Tyr y al resto del Círculo de los Doce Poderes que quedaban en pie.
La Sombra ofreció a los héroes unirse a ella, con su propio significado de “unirse”. Quienes aceptaron fueron asimilados rápida e indoloramente. El resto fueron asesinados y después devorados. Todos los héroes que se unieron al grupo en Aguas Profundas estaban protegidos por el poder de la Reina Cuervo y pudieron salvarse.
Finalmente, la Sombra comenzó a subir las Escaleras Infinitas con el objetivo de devorar a Ao.
Algunos héroes investigaron los asesinatos del Rebanador de Aguas Profundas, descubriendo que los asesinatos estaban siendo ordenados por tres conspiradores: La Vara Negra de Aguas Profundas, Vajra Sahfar; un Lord Enmascarado, Tiago Anteos; y una arpista, una tal Jillian.
Mientras los muertos se apilaban, los investigadores encontraron que los tres conspiradores utilizaban al mismo asesino: Durug, antiguo miembro de los Perros Salvajes que, enloquecido por la degradación del Vínculo, buscaba una manera de dar sentido a su propia existencia tras la muerte de su familia. La Falsa Hidra que Dócil había robado y empollado desde Nuncainvierno entró en juego para complicar el asunto. Vajra y Tiago fueron detenidos. Jilian, la arpista, consiguió escapar.
Volo y Rita fueron asesinados como resultado de esta conspiración.
Se anunció a los enanos que el grueso de la horda de Garrasangrienta estaba esperando para atacar, habiendo tomado Campo Aureo, el monasterio amurallado de Chauntea. Además, se les avisó de que el ejército era mucho mayor de lo que veían, ya que estaba dividido en dos, una parte en ese asentamiento y otra parte que estaba asediando las ciudades enanas. Gor´kar Garrasangrienta, padre de Ugduk y líder de la horda orca, quería asaltar Aguas Profundas. La única salvación para los clanes enanos era encender las forjas enanas y crear armas.
Al final del Día de los Dioses los orcos emergieron desde la infraoscuridad y atacaron la ciudad. Se produjo una batalla en la que Zhelmyra cayó (y revivió revelándose como paladín de la Reina Cuervo). Los héroes consiguieron matar a los orcos y salvar gran parte de la ciudad. Ugduk terminó matando a su padre a pesar de sus esfuerzos por dialogar. Voldack consiguió robar las almas a Dagón (y a Coralee) para encender las forjas enanas.
Shri’Tana mató a Lirielithel. Finalmente, descubrió que Bhaal murió tras la Era de los Trastornos y que la condición de ser hija de Bhaal en realidad no existe. La mezcla entre leyendas, sugestión y profecías autocumplidas lleva a pobres diablos a tener arranques violentos e impulsos homicidas irrefrenables.
Por si fuera poco, el intento fallido de Bhaal por perdurar creó recipientes vacíos que otros dioses podían poseer a voluntad para usurpar parte del ámbito del antiguo dios del asesinato.
Apareció la madre de Vinnie y Renata para el convite.
La historia de la maldición Vincenza se reveló como una maldición del alma que estaba vinculada a la propia vida de Zhelmyra, antepasada lejana de la familia. Los tres hermanos son “larvas” de Poderes Oscuros del Semiplano del Terror, cuanto más tiempo pase más avanzará la maldición, hasta volverse entidades incognoscibles que encarnan los miedos de la humanidad.
Edwin intentó llevarse a sus hermanas y avisarlas del ataque a la boda, revelando que él fue la criatura que destruyó y puso a su servicio al barco de la Carroña del Día mientras era transportado a Nuncainvierno.
Anne tuvo una fuerte discusión con Renata. Finalmente, Edwin acabó muerto tras la boda.
Durante el convite, algunos responsables de fundar la EGIDA hablaron con sus respectivos hijos/familiares/protegidos para que siguieran los planes que tenían pensados para ellos.
Durante la boda los lugartenientes de la Sombra aparecen. Se produce un combate y mueren todos.
En el interior de cada monje se encuentra una técnica especial: el Infierno de Picas. La técnica contiene parte del alma y la consciencia del Primer Monje, la cuál se ha corrompido hasta el punto de que obliga a sus portadores a encontrarse y a matarse entre sí vida tras vida para estar completa. Ugduk se defendió del ataque de Lem, corrupto por la degradación del Vínculo, por lo que ahora posee ⅔ de la técnica. Jinmei y él no pueden estar juntos porque el impulso de matarse sería irremediable.
EGIDA intentó recuperar a la Sombra Iluminada para sí. Faen e Ylodar eran cabos sueltos que se habían convertido en un terrible peligro. Después de intentar asesinarlos y fracasar, Jan Jansen llegó a Aguas Profundas con la intención de poner fin a todo, pero fue engañado y cayó en una trampa donde fue asesinado por algunos de los héroes.
Eachthighern habló con los Hijos del Bosque, dándoles la pista necesaria para librarse de las Sagas. Estos hablaron con Tundra, descubriendo que las Sagas hicieron un pacto con Atraxa para encadenar al Unicornio Alado (o Pegaso Cornudo). Los Hijos del Bosque llegaron a la conclusión de que lo mejor sería poner a las Sagas unas en contra de las otras ofreciéndo el mismo pacto a las tres de manera individual.
Tras tensas negociaciones en el interior del palacio Dundragon, los Hijos del Bosque consiguieron engañar a las Sagas para poner fin al contrato a cambio de entregarles el poder de un dragón. Nunca supieron si su engaño tuvo éxito o no, pero lo cierto es que, al morir, ninguno de los Hijos fue reclamado por las Sagas.
Llegó un momento en el que los Perros olvidaron su propio nombre. Incluso el resto de héroes los olvidó. Pero Isobel, con su violín, realizó un ritual en el cual los Perros consiguieron volver a recordar.
Los Salvadores descubrieron que Volo tenía “varias familias” a las que estaba dedicando una parte de su dinero. En realidad era un experimento que hacía Volo para buscar lo que convierte a un aventurero en un héroe, que en realidad trataba, sin saberlo, sobre el Vínculo. Al morir Volo los Salvadores de Faerûn perdieron su mayor fuente de ingresos. Ahora son… pijos de clase obrera.
El Xanathar agradeció a la Sombra de la Hidra que asesinaran a Sax (su enemigo). Fue ahí cuando se dieron cuenta de que algo extraño sucedía. Se desveló una enrevesada red en la cual Electrion, el Primer Pícaro, había manipulado los acontecimientos para permitir que la facción se ganase la confianza del Xanathar y enfrentarlos.
Gracias a las capacidades negociadoras de la Hidra, consiguieron evitar una pelea y “colaborar” como agentes externos del contemplador.
Por otro lado, Electrion quería que Arryn y otros cuantos se unieran a él para conseguir los planos de la mansión Dundragon y robar el proyecto Omega de la cámara acorazada y el Xanathar puso sus recursos para ayudar. Entre el Primer Pícaro y el contemplador ocurrió algo que nadie sabe.
Tras el robo, descubrieron que el proyecto Omega ya había sido robado y devorado por la Sombra. Como premio, no obstante, encontraron la segunda mejor arma posible: los restos reforjados de la Matadioses. Fueron las Forjas Enanas las que agotaron su energía para convertirla en la daga funcional que es; lo que lanzó a los Barbas Perdidas en su periplo.
Los Elegidos se enteran de que Atraxa es quien ha estado detrás de sus “dioses” todo el rato. Kael´thor, durante el juicio, reniega de Bahamut y se despoja del blasón de su escudo.
Quercus, tras hablar con el mago loco (Alastor), consiguió saber cómo convertirse en una dragona: debía comerse uno. Averiguó la localización de Nikthra Valiente, que estaba encadenada en una cueva bajo la ciudad.
No era más que otra conjura de Electrion, el Primer Pícaro, cuya maldición le llevó a planear y ejecutar complejas intrigas todo el tiempo.
Tras un par de intentos, finalmente consiguió comerse el corazón de Nikthra y convertirse en una dragona. Con este nuevo poder intentó herir a la Sombra Iluminada, pero al no conseguirlo decidió cambiar su estrategia y usarlo para salvar a Faen de sus fauces.
La Hermandad Arcana tenía presencia en Aguas Profundas y su hierofante no era otra que Vajra Sahfar, la Vara Negra.
Aelar era un cabo suelto que Ethelayn debía cortar, pero el Vínculo volvió a jugar una mala pasada a los villanos. La amistad que unía a Aelar y Ethelayn era más fuerte que las intrigas de la Hermandad.
Las investigaciones del Rebanador revelaron, además, que la Hermandad Arcana y la EGIDA estaban interconectadas por sus cúpulas.
Anirissa, Kairon y Tundra descienden directamente de la sangre de Atraxa. Durante años han sido la única manera de la archidemonio para manifestarse y actuar en el mundo. Solo queda esperar la reunión familiar en Averno.
A Voldack se le informó del tema de los orcos y de que para encender las forjas debía utilizar almas. Sabía que podría robarlas a Dagón si se producía la masacre de Onísteles. Moradin, reluctante, consintió usar las almas de los elfos marinos para encenderlas.
Consiguieron reactivar de nuevo las forjas y Voldack fue nombrado supremo Custodio de los Clanes Enanos.
Kraven Cavernapresa descubrió con horror que la Sombra Iluminada había reclutado a su mujer como seguidora. Quién sabe dónde estarán su hija y su compañera animal ahora que ha muerto.
Durante el ataque de la horda Garrasangrienta, Dócil ajustó cuentas con su hermana, que había estado hostigando a las tribus para provocar el caos en Faerûn. La tribu de orcos juró lealtad de nuevo a Dócil.
Dócil consiguió lo que quedaba de la espada Matadioses e intentó matar a Umberlee. Chauntea se interpuso para intentar evitar el baño de sangre y murió en su lugar, dejando atónitos a los presentes y provocando la ira de Tyr.
La Matadioses acabó en manos de Faen.
El padre de Ylodar envió a dos asesinos para matarlo, pero el héroe consiguió acabar con uno de ellos e hizo huir al otro.
Al día siguiente se produjo una tensa reunión familiar en el convite de los Dundragon, donde Ylodar se topó cara a cara con su progenitor y descubrió una incómoda verdad: él y Kodem son medio hermanos.
Dagón le reveló a Allan Karrigan que es el dueño de su alma, puesto que Tymora la perdió tras jugársela contra Atraxa.
Si quería su libertad, debía conseguir que Coralee volviera a rendir pleitesía al Obyrith y para ello tuvo que convencerla de cumplir su parte del pacto y destruir Onísteles.
Kairon Levafuego se encontró con el resto de descendientes de Atraxa y aprendió una terrible verdad: Tundra intentó arrancarlo del templo de Nuncainvierno para que quedase a merced de la archidemonio, pero cesó como acto de rebeldía.
Fue Chauntea quien lo protegió, siendo apenas otro peón en el Juego de dioses. El resto de Hijos de la Providencia y Anirissa no tuvieron tanta suerte.
El verdadero nombre de Kael´thor “El que ha de ser entregado”, adquirió un oscuro significado. Bahamut utilizó un contrato con Atraxa para ascender al círculo de los Doce y el precio fue el alma del dracónido.
Arrepentido, el dios le contó todo a Kael´thor y le reveló la verdad sobre los Elegidos de la Providencia en una visión. Durante su primera tarea, cuando Kael´thor y su maestro arrasaron con la secta de Atraxa, ella puso en marcha los planes para crear a la facción como una manera de conseguir sus planes de forma más sutil.
Salvia no pudo evitar que Coralee arrasara con Onísteles como Valkur le pidió. No obstante, consiguió convencer a Fabio de que Umberlee tenía que abandonar el círculo de los Doce Poderes y, a través de Dócil, envió un mensaje.
Fabio quiso usar al semiorco para que cuando estuviera a punto de matar a la Perra de los Mares, este le dijera que él le enviaba. Al final, Valkur reconoció los esfuerzos de Fabio y el dios de las buenas travesías, que sigue vivo, no olvida fácilmente.
Coralee estaba dividida entre el Obyrith del Mar del Abismo y la Zorra de los Mares. Decidió quedarse con su patrón, cuyo poder era más tangible; algo que Umberlee no le perdonaría fácilmente.
Destruyó Onísteles con un terrible conjuro, pero las almas nunca llegaron a Dagón. A pesar de todo, el demonio apreció el sacrificio y terminó entregando grandes poderes a Coralee, incluso acudió a su llamada contra la Sombra, pero ni el poder del obyrith fue suficiente para enfrentarse a la brutal villana, que lo asimiló.
Ahora Coralee enarbola los poderes de un diablo muerto en Averno, donde el campo de batalla entre tanar´ri y baatezu la convierten en un as en la manga para cualquier bando.
Arryn consiguió descubrir la verdadera identidad de Electrion, su maestro y el de Mirdin, además de ser el misterioso seguidor de la Sombra de la Hidra. Tras pasar años ganándose puestos en diversas organizaciones, el Primer Pícaro intentó cumplir con su maldición y utilizó a Arryn como un peón más.
No obstante, los hechos dejaron clara una cosa, el joven asesino tuvo un trato privilegiado con respecto al resto de piezas en su juego y Electrion lo trató más como un compinche, poniéndolo al mando del atraco a la mansión Dundragon. ¿Qué es Arryn para él, al fin y al cabo?
Enki decidió hacer de cebo para la Sombra. Habló con Akadia, que lo consintió, y se despidió de ella diciéndole que su sacrificio ayudará a salvarlos a todos a la postre, héroes y dioses.
No obstante, ni siquiera el poder de Akadia permitió vencer a la Sombra, que la devoró. ¿La Primordial estaba equivocada? ¿O es que no era el momento de que su sacrificio diera frutos?
Sea como fuere, la semiorca estaba demasiado afectada por la maldición de los Perros Salvajes para su propio bien…