Luna del 26 de kythorn
Al pasar entre esas criaturas me sentía poderosa, lista, astuta. Habíamos conseguido no
solo ayudar a la ciudad, aunque no les gustará, sino que salíamos de allí todos con vida. El
plan había sido un éxito, de eso no había duda.
Entonces esa mujer… ¿Qué diablos había hecho esa mujer? Todo está borroso… Recuerdo
a Dócil llamándome de fondo, pero yo estaba tan centrada en encontrarle un punto débil a
esa nigromante que su voz era como una melodía de fondo y entonces… oscuridad. Jamás
he odiado tanto la oscuridad como en aquel momento.
Oh, Lloth, dime, madre araña, qué mal he hecho yo… [Una lágrima queda marcada en la
página.]
El despertar no fue mejor y cuando me contaron lo sucedido la rabia, la ira, la impotencia y
sobre todo las ganas de matarlos a todos llenaron mi cuerpo. ¿Cómo pudieron? Mi propia
banda, mi familia… bueno ¿acaso yo sé lo que es una familia? Dejaron que desapareciera,
que se lo llevarán…
Oh, hermano, mi querido Wruz'roos… ¿Dónde estás? No te siento. La conexión no
funciona. ¿Acaso has muerto? No, no puede ser, Lloth no me haría eso, eres mío.
Yo maté a madre por ti, me perteneces. ¿Estás huyendo de mí?
Casi mato a Dócil cuando supe lo sucedido… Él fue quien me golpeó y quien estaba a mi
lado al despertar… Si no llega a ser por el perro de patito creo que los hubiera matado a
todos. Dicen que mis ojos se bañaron en sangre y juro por la madre que la sangre me ardía,
pero a ese bicho no le importa que yo sea la jefa, que sea una drow… Puede que entre
monstruos nos entendamos. ¿Quién sabe? La cosa es que desde ese día no me puedo
permitir apenas dormir, todo son pesadillas…Y la voz de mi hermano retumba
continuamente en mi cabeza.
“Ni la sangre ni las arañas te merecen. Tú tienes que bailar con la luna.”
¡¿Qué cojones querías decir con eso Wruz'roos?! ¿La luna? ¿Qué hostias va hacer por mí
la luna? Yo no soy tan lista, no entiendo de estas cosas. Solo sé que por más que la miro y
ando por sus brillos, en la noche el vacío es más grande.
Luna del 17 de flamerule
Ya ha pasado casi un mes y no parece que esto sea más sencillo. Caminamos, creo que
casi sin rumbo. No sé a dónde vamos. Dicen que hay una ciudad cerca pero a mí la verdad
es que no me importa, solo siento ganas de destripar todo lo que encuentro por mi paso. Tú
querías explorar la superficie, no yo… Quizás debería volver a casa y enfrentarme a
nuestras hermanas o quizás a las zorras de las Pirotess y reclamar lo que es mío. Lo que es
nuestro, hermano. ¿Estás en casa? ¿Has vuelto ahí abajo sin mí?
Coiranna y Eärwen dicen que sigamos buscándote, que tu afán de saber por las costumbres
de la superficie seguro que te han llevado a alguna ciudad y que te encontraremos…
[Tinta emborronada por gotas no deja leer lo siguiente.]
Luna del 3 de eleasias
Hemos llegado al claro de una montaña, Dócil está enfadado porque dice que aquí somos
un punto fácil de ataque, pero las chicas no podían más y la verdad es que la noche y la
luna se veían preciosas desde ahí.
“Debes bailar con la luna“, esas palabras otra vez se escaparon de mis labios y fue la
chispa que faltaba para que Eärwen sacara su ¿pandereta? ¿Se escribe así? Bueno el
cacharro ese que siempre golpea al bailar y se pusiera hacer lo suyo.
- Vamos, virae, te toca a ti- gritaba Coiranna empujándome para que bailará.
Me sentí bien… Con los ojos clavados en su esplendor en el cielo, la ligera brisa hacía que
mi sudor fuera mínimo, incluso el dolor de pies por la caminata se había ido.
Hermano… si vieras esto con mis ojos.
El grito de Coiranna me ha despertado, todo nuestro campamento estaba lleno de animales
despedazados. ¿Cómo era posible? Me tocaba a mí la guardia y juro por Lloth que no había
dormido, casi no lo hago desde ese día.
Entonces el gruñido de Dócil me hizo darme cuenta que yo misma estaba llena de sangre,
casi parecía que me había bañado en ella. ¿Qué me está pasando? Ojalá estuvieras aquí,
tú sabrías qué hacer…
Tengo mie…. [Un tachón de tinta impide seguir leyendo]
Luna del 6 de eleasias
Nadie ha vuelto a hablar de lo sucedido, pero por fin llegamos a algún sitio. El despiste nos
ha hecho llegar a una ciudad muy rara, bueno, todo aquí arriba es muy raro, pero hay agua
en la mayor parte de ella y la gente… Hacen ruidos extraños y se ríen al mirarnos. A ver,
estúpidos, soy la sombra que veis antes de morir, una criatura de la Infraoscuridad…. Nada,
no nos temen ni las ratas de las calles.
Nos costó más de lo esperado encontrar un sitio donde quedarnos y montar la base.
Pero no te vas a imaginar, hermano, quién era el dueño de esa nueva taberna… En efecto,
el maldito enano de Neverwinter.
¿Cómo narices había llegado antes que nosotros con esas pequeñas piernas? Pero mejor
aún, ¿cómo había sobrevivido al ataque de los no muertos?
Fuera como fuere, ahí estaba y el trato era el mismo. Decía que esta ciudad es más
peligrosa, que hay canallas por todos lados. ¿Qué son canallas? Qué más da, teníamos
refugio y un sitio donde organizarnos para hacernos de nuevo un nombre.
“La sombra de la hidra ha vuelto.”
Luna del 7 de eleint
Odio esta ciudad, es asquerosa, huele a pescado, como la gente. Cierto es que está llena
de canallas y ya sé lo que significa. Pero no son tan malos, solo interesados. El trabajo
escasea, claro, somos muchos y nos pegamos por unas monedas.
Hace no mucho hemos conocido a una humana. Es algo extraña pero tiene un barco.
¿Te lo puedes imaginar, hermano? Si ella hubiera estado en Neverwinter tú aún….
Bueno hemos trabajado alguna vez con ella, pero no sé si la gente habla en las tabernas.
Por lo que parece antes tenía otro grupo. ¿Cómo le decían? Tripulación, sí, eso, tripulación.
Pero parece ser que ocurrió algo extraño y ella no nos lo cuenta. No sé qué hacer. ¿Debo
fiarme? ¿Y si es como Sax? Tú confiabas en todo el mundo…
Bueno con confianza y con su barco puede llevarnos más lejos, mucho más lejos y eso solo
quiere decir una cosa…
VOY A ENCONTRARTE, WRUZ'ROOS.
Relato de: Celia