- 2, 3, 4 carromatos con sus conductores, todos aparcados al lado de la fachada de este edificio.
-Si los rumores están en lo cierto, este local es una tapadera que usan las casas nobles cuando quieren disfrutar de los abusos de poder con esclavos, que a saber de dónde los han sacado y que torturas les estarán haciendo.
-Otra noche mas y siempre lo mismo. En cuanto esa aristócrata salga de ese edificio. Podré irme a casa.
-Por suerte las nieblas de hoy me permiten que no me vean mucho, si tengo suerte será rápido y no tendré que combatir.
*La mano derecha se levanta hacia el hombro izquierdo hasta apoyarse encima de una herida semicicatrizada provocada por un estoque *
-Aun duele… ah ¿Por qué sigo con esto?
-Porque es tu trabajo, tú función es esta, es lo que ella hubiese querido.
-Sí, *suspiro* tienes razón se lo debemos.
-Ellos se la llevaron, como a todas esas mujeres y niñas, como a todos esos niños y hombres; solo querían vivir su vida, y ser felices. Pero todos esos nobles, solo piensan en su poder y pisan a cualquiera que les permita seguir arriba.
-Pero Renata ayuda a los demás, o Malark desprecia a su familia y los crímenes que cometen.
-En el fondo sabes que es mentira, tarde o temprano se les dará la oportunidad de alcanzarlo y lo tomarán, y entonces lo usarán como todos, solo para ellos sin importar a quien pisen en el camino, a cuantos maten, a cuántas familias destruyan, a cuantos esclavicen, a que puta o niño se quieran violar, ¡SOLO PORQUE PUEDEN!
*Los ojos fijos que miraban a la puerta del local se rompieron dejando escapar unas pocas lágrimas, mientras que el cuerpo se dejaba apoyar contra la pared de una de las casas de la calle*
-Sigue con tu estúpido juego de creer que tendrás una familia con los salvadores, pero tú sabes lo que eres, un ARMA, y las armas se tiran cuando se rompen, cuando te abandonen, QUE LO HARAN; estarás solo, sin tú banda, sin tus “amigos”, solo quedaré yo; tú conciencia.
-Puede que está vez sea distinto, y en verdad no solo lo hagan porque me necesiten, sino porque quieren. Son buena gente.
-De verdad crees que Aeneres, Anirissa o Ugduk no te desprecian, ellos son los buenos, los Salvadores de Faerun. Por eso cuando Renata les ordena como noble que te aten, lo hacen, y cuando ella les ordene que te abandonen, lo harán. Te tratan amablemente para que no los mates, no porque te quieran. Desde madre NADIE TE QUIERE SOLO TE TEMEN. Y tú solo eres el bastardo de un noble y una puta muerta, y en verdad sabes que tú deberías haberte ido ese día en lugar de ella, sin embargo has asesinado a cambio de unas migajas de pan y un poco de atención.
Una pequeña luz se filtra a través de las grietas en la madera de la puerta.
-Parece que hay movimiento en el local, ahora deja de ser débil y cumple la maldita orden, para que puedas volver con los salvadores y te sigan viendo y tratando como lo que eres, un MONSTRUO; porque jamás te verán como otra cosa que un asesino al que atar en su presencia y soltar contra el resto. Como hizo tú maestro, pero con la diferencia de que esta vez la noble del grupito te dice lo que eres a la cara, UN MONSTRUO QUE SOLO SABE MATAR, y aun así no le cortas el cuello. Eres un INUTIL.
Al otro de la calle se abrió la puerta y de el salió una figura femenina cubierta con una capa que se encamina hacia uno de los carruajes.
-Ahora cumple con tu labor antes de que la pierdas. ¿Qué es lo que eres?
-Un arma.
-Pues MATA.
Relato de: Javi (Lordxd)